Introducción a la Lumix FZ-200

La Lumix FZ-200 es una de esas cámaras que, prácticamente, te solventa cualquier situación fotográfica, y, además, tienes, con ella, muchas posibilidades de conseguir una gran fotografía. Frecuentemente, se suele aplicar a las cámaras aquél dicho de que quien mucho abarca, poco aprieta, pero, en este caso, podemos decir que abarca mucho y aprieta mucho.

Como resumen de sus características más relevantes, podemos citar:

  • Un objetivo increíble: zoom equivalente a 25-600, con una luminosidad constante de f:2.8.
  • 12 Mp de resolución.
  • Grabación en formato JPEG y RAW.
  • Pantalla totalmente orientable.
  • Muchos botones para controlar todas las funciones de la cámara.
  • Modo macro, que permite acercarse hasta 1 cm.
  • Enfoque manual.
  • Modo automático, manual y de prioridad a la abertura y a la velocidad.
  • Numerosas configuraciones ya establecidas para diferentes tipos de escenas.
  • Grabación de video FHD, con sonido estéreo.
  •  Además de todo lo esperable en una cámara de esta categoría.



El funcionamiento de la cámara es ágil, tanto en encendido, como en enfoque , disparo y funcionamiento general. La calidad final de las imágenes es, también, muy buena, pudiéndose conseguir fotografías muy correctas hasta en ISO 1.600 (va perdiendo calidad a medida que se sube el ISO, como pasa en todas las cámaras).

Pero, lo que marca la diferencia con el resto de cámaras de este tipo es, sin duda, el objetivo. Disponer de un 600mm a f:2.8 es algo que no tiene comparación posible.

En esta serie de artículos, iremos mostrando muchas de sus cualidades relatándoos algunos paseos fotográficos que vamos haciendo con ella, y cómo se van resolviendo las diferentes situaciones. Además, daremos algunos consejos para obtener los mejores resultados en el ajuste de las fotografías en el ordenador.